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Dolor y rabia contenida provoca el recuerdo de la tragedia que enlutó a la Chile de 1973, cuando la traición -al mejor estilo fascista neo nazi-, con el apoyo de la CIA , dio al traste con el sueño de erradicar la pobreza del pueblo chileno, a causa del magnicidio que acabó con la vida del Presidente Salvador Allende.
En estos días la derecha oligárquica y burguesa del Ecuador ha usado los medios de comunicación –que están en sus manos-, para justificar el ‘milagro chileno’ del supuesto desarrollo alcanzado, a la oportuna llegada al poder del calígula chileno, Augusto Pinochet.
Fueron 17 años de torturas, asesinatos, persecuciones a todo cuánto podía oler a comunismo, de cualquier vestigio de ‘socialistas inmundos’, pues la orden del Pentágono era “Exterminar esa plaga de Chile para instaurar la democracia que le convenía al imperio”. El saldo trágico, dio cuenta de más de 3000 muertos y desaparecidos, crímenes que quedaron en la impunidad, con la muerte del dictador Pinochet.
En plena campaña hacia la Constituyente , los candidatos de la derecha –entre ellos los Noboa, Mata, Montúfar, Borja, Gutiérrez, Peñaherrera, Pinto, etc-, manejan el mismo libreto: “Chile con el aperturismo económico, con la economía de libre mercado, es el país más desarrollado de América Latina, es el modelo que le conviene al Ecuador”. En efecto, para los empresarios chilenos y sus socios extranjeros, la venta de las empresas públicas, fue la mejor decisión, aunque para ello, gobiernos seudo socialistas como Allwin y Lagos, hayan traicionado los postulados del socialismo nacionalista, que caracterizó a Allende, para entregar en bandeja la soberanía de Chile a las transnacionales.
En la actualidad, el modelo chileno es éxito para los banqueros y empresarios, pero un fracaso para el pueblo humilde. La privatización de los servicios básicos ha impuesto altos precios al agua, la luz, el teléfono, etc. Los espacios públicos –otrora de disfrute gratuito para el pueblo- hoy se los puede utilizar pero pagando por su uso. Y qué decir de la educación, de la salud, no hay en Chile atención médica que no cueste. No existe en el país de la estrella solitaria escuelas, colegios y universidades gratis. Los sueldos no alcanzan por la galopante inflación y costo de la vida. A eso apunta el modelo neoliberal que hoy mantiene la ‘social-lista y demócrata’ presidenta Michelle Bachelet. ¡Cuánto añora Chile el socialismo, único sistema que garantiza para todos la economía solidaria, que el capitalismo le niega!
Las tierras de los grupos legendarios excluidos, como los indios mapuches, cada vez son más escasas, pues las pocas reservas naturales están siendo concesionadas al capital privado. Con este panorama, ¿CHILE podrá ser el modelo para Ecuador, si consideramos que solo falta CODELCO (la mayor empresa del cobre) en ser totalmente privatizada?
“Marchas de miles de trabajadores chilenos por la recuperación de los derechos laborales perdidos con la Tercerización ; movilizaciones de los estudiantes demandando presupuesto y gratuidad de la enseñanza; protesta e inconformidad de la población por el alto costo de la vida, el elevado desempleo”, es el panorama que los candidatos de la derecha en Ecuador se niegan a ver, por cuanto el capitalismo monopólico es el oxígeno que alimenta sus voraces apetitos de poder.
Finalmente, en otro ámbito, un 11 de septiembre, se recuerda con pesar el genocidio provocado por el auto atentado a las Torres Gemelas de New York, hecho que revela la mentalidad criminal y complicidad de la Administración Bush y, su mejor socio y aliado, Osama Bin Laden, cuando hace seis años trazaron el plan perfecto para tumbar los colosos del World Trade Center, justificar el gran negocio de las armas y los contratos jugosos para reconstruir Irak, aunque los 4 millones de muertos que deja como saldo la invasión yanqui a tierra sagrada del Tigres y Eúfrates, quede en total impunidad.
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